Las 3 Carassas del Borne en Barcelona

Hoy hablaremos sobre una curiosidad que se encuentra en el Borne. Uno de los barrios más visitados de Barcelona y famoso por sus tiendas vintage, sus talleres artesanales y tiendas de alta costura.

Pero en esta ocasión hablaremos sobre las 3 Carassas del Borne, figuras bastante enigmáticas y que guardan una relación con la que se dice es la profesión mas antigua del mundo.

¿Qué significan las Carassas del Borne en Barcelona?

Las Carassas del Borne, fueron unas figuras bastante enigmáticas, que en su época se utilizaron para indicar donde se encontraban antiguamente los prostíbulos de la ciudad. Pero ojo, no confundir con otras Carassas que hay en las iglesias, esas evidentemente tienen una connotación totalmente diferente.

En el Borne, todavía quedan 3 Carassas y aprovecharemos esta ocasión para hablar un poco de la relación que ha tenido Barcelona, con la que dicen, es la profesión más antigua del mundo.

Carassa es el superlativo en catalán de cara, vendría a significar – carota – y estas esculturas, en particular, se utilizaban como señalización para identificar donde se encontraban ubicados los prostíbulos en la ciudad. Porque allí donde dirigían su mirada, parece ser que se encontraba uno. 

Carassa en Calle Mirallers en el Borne

Esta es una de las Carassas del Borne más famosas, de hecho es la más fácil de encontrar y se encuentra en la calle Mirallers con Vigatans.

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Estas Carassas del Borne, parece ser que son del siglo 17, momento en que España estaba inmersa en constantes guerras, contra Francia, Inglaterra, Portugal, incluso, contra ellos mismos, por lo que la ciudad llegó a estar ocupada en varias ocasiones por soldados que no conocían la ciudad, y básicamente, utilizaban estas Carassas para ubicar los lugares indicados para la prostitución. 

Pero no crean que esto era algo únicamente del siglo 17, Barcelona al ser un puerto, y esto puede ser sorprendente para mucha gente, la prostitución estaba “permitida” ya desde la Edad Media.

La iglesia partida un poco de que el deseo era básicamente imposible de extirpar, por lo que la prostitución se convirtió en un fenómeno legal y cotidiano en la vida de las ciudades medievales. Y Barcelona no fue la excepción.

Carassa en Calle de les Panses

Esta Carassa es más difícil de ver porque está bien arriba. Y al parecer, esta no indica con su mirada dónde estaba el prostíbulo, sino que indica en concreto una de las plantas donde estaría ubicado

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Esta es la mejor escondida, y esto, tiene su lógica, porque ya mencionamos que se toleraba la prostitución, pero había una serie de normas y leyes que debían cumplir. 

De hecho, lo que hicieron tanto la iglesia como el estado, es decir, los reyes, fue regularizar totalmente el oficio. O sea, tenían que cumplir una serie de reglas, de las cuales algunas eran muy curiosas como que se consideraba que la prostituta no debía perfumarse o adornarse, ya que podía atraer a los hombres con falsos atractivos, o sea, que se podía ejercer, pero eso no significaba que podía andar engañando o mintiendo a los clientes. 

Pero, la condición más importante era que las mujeres se tenían que abstener de ejercer su profesión en las calles de la ciudad, debían mantenerse en un lugar destinado para ellas, por esto, teníamos lugares específicos, además estos espacios no podían estar cerca de las iglesias, de los monasterios, las escuelas, es decir, no podían estar tentando a la población.

Carassa en Calle de les Mosques i Flassaders

Esta es la última Carassa que podemos encontrar en el Borne y está al principio de la calle de las moscas, que por cierto la calle se llama así, porque primero la calle es muy estrecha, y segundo, parece que en esta zona traían los alimentos que sobraban del mercado de Santa Catalina, por lo que, la comida y la poca ventilación hacían que esta calle se llenara de moscas. 

Las-Carassas-del-Borne2

En este caso tenemos entonces una cara muy pequeñita, nada que ver con las Carassas anteriores, casi ni se ve, porque como ya lo hemos mencionado, la prostitución estaba permitida y se realizaba en un lugar específico, pero tampoco es que fuera celebrada. La prostitución siempre ha sido un oficio totalmente marginal y no podían poner un letrero en la calle de “Bienvenidos al prostíbulo” por lo que las señalizaciones debían ser sumamente sutiles.

En algunas ciudades se solía pintar la parte de abajo de la puerta con color rojo o también lo que hacían es que ponían el número de la puerta notablemente más grande. Cada ciudad se ingeniaba la manera de hacer entender, a posibles clientes, donde se encontraban estos lugares. Y las Carassas del Borne fueron al final el método utilizado por la ciudad de Barcelona.

Esta es entonces, la historia que se esconde detrás de las Carassas del Borne, que por cierto, si sabes de otra Carassa que no hallamos mencionado, nos puedes dejar en los comentarios la ubicación, estaremos encantados de descubrir mas historias al respecto.

Bibliografía recomendada

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