Barcelona: La Ciudad de las Bombas

En este blog vamos a explicar qué hace un elemento tan profano, en la iglesia de Antonio Gaudí y vamos a explicar por qué a finales del siglo XIX Barcelona fue conocida internacionalmente como la Ciudad de las Bombas

Hoy volvemos a la Sagrada Familia. No vamos a hablar del templo como tal, ya sobre este tema tenemos tres blogs. Pero a continuación vamos a centrar nuestra mirada en una escultura en particular de la iglesia, en la cual tenemos representado a un anarquista recibiendo una bomba de una especie de figura diabólica. 

El origen de la Ciudad de las Bombas

La escultura de la que hablamos se encuentra en el portal del Rosario, es un poco difícil de ubicar porque es una escultura muy pequeña. Si uno no va específicamente a verla, seguro que la pasa por alto totalmente. Además que está del lado del Nacimiento, una fachada donde no caben más detalles, esculturas, elementos, etc. 

escrultura la tentacion del hombre, anarquista con la bomba orsini

De todos los elementos que podemos encontrar representados en la iglesia, este es sin duda uno de los más llamativos, ya que nos recuerda todos los acontecimientos históricos que estaban teniendo lugar en la ciudad, en el momento de la construcción de la iglesia. Además queda también evidenciado, así sea de manera implícita, la postura que toma Gaudí frente a estos sucesos. 

Durante todo el blog, iremos explicando todo el contexto histórico que pudo condicionar la creación de este personaje aquí representado, vamos a explicar cuáles fueron los orígenes del movimiento obrero, cómo se consolidó, incluso por qué el anarquismo en Barcelona se va a convertir en una de las fuerzas más hegemónicas.

En un segundo momento queremos analizar una etapa específica en que algunos sectores – dentro del movimiento anarquista – empiezan a perpetuar una serie de atentados violentos, como medio de propaganda revolucionaria. Y nos interesa sobretodo esta etapa porque será en este momento cuando la Bomba Orisini que recibe el anarquista de la escultura, se va a convertir en un símbolo justamente de esta lucha. 

Vamos a tratar de ir poco a poco – además ya en el final ver algunas caricaturas satíricas de la época, que yo creo que nos van a ayudar a hacernos una idea del ambiente que se vivía en la época – de toda la efervescencia social y política que había en Barcelona al momento de la construcción de la Sagrada Familia. 

Primera etapa: La formación del movimiento obrero en España

En esta primera parte del blog vamos a hablar de los orígenes del movimiento obrero español. Situémonos en la primera mitad del siglo XIX, momento en que el movimiento apenas estaba en un proceso de formación. 

Y esta idea es importante tenerla en cuenta,  ya que hoy en días las cosas pueden estar clarísimas, quiénes eran quiénes y cómo se fue desarrollando todo, pero nosotros vamos a situarnos en el inicio, una época en la que APENAS se estaban perfilando los diferentes caminos por lo que iba transitar finalmente el movimiento obrero.

movimiento obrero en españa

De hecho en esta época, Marx, Engels, Bakunin, Proudhon, todas estas figuras estaban vivas – apenas están publicando sus obras, fundando sus organizaciones – todavía no se habían peleado. Y es también, en este momento, cuando muchos de sus postulados empiezan a llegar por primera vez a España.

Pero bueno, nos estamos adelantando en realidad, volvamos a la primera mitad del siglo XIX. Es en este contexto cuando empiezan los primeros conflictos entre obreros y patronos, cuando se dan por ejemplo las primeras manifestaciones de ludismo, que eran estas protestas un poco más esporádicas en que se culpaba a la máquina, a las fábricas, como el origen de todos los problemas y por esto las terminaban incendiando.

Teníamos entonces estos conflictos, algunas acciones esporádicas. Aunque ya finalizando este primer periodo de formación, van a tener lugar dos hitos muy importantes y es 1. la fundación del primer sindicato y 2. la celebración de la primera huelga general de España.

Todo esto tenía como objetivo, evidentemente, mejorar las condiciones laborales de los obreros en las fábricas y fueron sucesos que se llevaron a cabo, MAYORITARIAMENTE, en Cataluña, ya que esta fue la primera región en industrializarse. Por lo tanto no es ninguna sorpresa que se dieran JUSTO aquí donde se empezaron a organizar este tipo de manifestaciones. 

Esta etapa – que llega más o menos hasta 1855 – sería un primer momento de formación. El movimiento obrero todavía era muy incipiente, estaba un poco desarticulado, era más esporádico y es que, siendo justos, estas primeras manifestaciones se desarrollaron la mayoría del tiempo en completa clandestinidad. Claro, la cosa estaba bastante complicada. 

Es a partir de la segunda mitad del siglo XIX, cuando entramos en una etapa mucho más activa y organizada del obrerismo español. Y aquí vamos a hacer nuestro primer paréntesis, porque TANTO a nivel más internacional y nacional se están dando una serie de circunstancias muy particulares que van a propiciar justamente este cambio. 

Primero, a nivel internacional, vamos a tener NADA MÁS Y NADA MENOS QUE, la fundación en 1864 de Asociación Internacional de Trabajadores; también conocida como la Primera Internacional; una asociación cuyo objetivo era justamente coordinar todos estos esfuerzos de la clase obrera internacional en contra del sistema económico capitalista, que ya a estas alturas era evidente que se estaba implantando, básicamente examinar problemas en común y proponer líneas de acción. 

Entonces, a nivel internacional tenemos este suceso importantísimo, pero, luego, a nivel nacional tenemos también otro suceso muy importante. En 1868 tiene lugar la Revolución de Septiembre – conocida también como La Gloriosa – en la que la Reina Isabel II se exilia, se va.

Motivo por el cual España entra en un periodo – que en el argot historiográfico se conoce como el Sexenio Democrático – en el que se dan básicamente una serie de intentos por establecer un régimen democrático en España, primero en forma de monarquía parlamentaria y luego es cuando llega la Primera República.

Lo importante de todo esto, es que a partir de la Revolución de Septiembre se abrió un pequeño periodo de libertad en las que las sociedades obreras van a poder salir, justamente, de la clandestinidad en la que se encontraban y empiezan ya a organizarse. 

Es por esto, que a partir de la Primera Internacional y la Revolución Gloriosa entramos en una nueva etapa donde ahora todo va a empezar a tomar forma. 

Segunda Etapa: La consolidación del anarquismo en España

En esta segunda etapa vamos a empezar explicando lo que estaba pasando a nivel internacional, porque ya más adelante veremos cómo lo internacional terminó influyendo bastante en las particularidades locales de España. Y bueno, como ya dijimos antes, el movimiento obrero apenas se estaba configurando.

De hecho, en la Primera Internacional estuvieron presentes muchas corrientes e ideologías. Pero vamos simplificar algunas cuestiones y a grandes rasgos, tenemos que tener en cuenta que en el seno de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) estaban todavía conviviendo dos sectores predominantes: 

obreros en marcha

Había un sector que pensaba que el movimiento obrero se tenía que organizar en partidos políticos obreros centralizados, es decir, pensaban que la estrategia más adecuada que debían seguir los obreros era, primero, organizarse, luego, conquistar el poder político, y a partir de aquí, mediante la famosa dictadura del proletariado, se iban a orquestar todos todos los cambios necesarios en la sociedad. Que esta vendría a ser la línea que defendía Marx.

Pero luego, había otro sector, que querían también estos cambios en la sociedad, PERO que estaba en contra de la creación de estos partidos obreros. No querían participar en la política, creían que debían existir las asociaciones obreras pero únicamente para propiciar una colaboración entre los diferentes movimientos revolucionarios, pero que estos debían ser autónomos, negando así cualquier forma de autoridad, incluso la de los obreros mismos. Esta sería la línea que defendía Bakunin. 

Y aquí voy hacer un pequeño spoiler, porque en 1872 se va a dar una ruptura entre estas dos doctrinas. De hecho la línea que posteriormente vamos a identificar como anarquista, la de Bakunin, va a ser expulsada de la Primera Internacional, lo que supuso un triunfo de las tesis marxistas en el obrerismo  internacional. 

Pero continuemos, porque yo les estoy contando todas estas historia de la Primera Internacional, para poder identificar estas dos posturas, ya que en 1870, cuando se funda la sección española de la primera internacional, que fue llamada la Federación Regional Española de la AIT; parece ser que se va a terminar decantando más por la vía que en este momento defendía Bakunin.

Un poco a diferencia de lo que estaba pasando en europa, donde esta postura anarquista termina siendo minoritaria, en el caso español va a ser la que más tome protagonismo.  Y ojo, que con esto no estoy diciendo que el anarquismo no tuviera sus representantes en otros países, claro, lo que pasó es que en España a diferencia del resto de europa, las doctrinas defendidas por Bakunin terminaron siendo las hegemónicas. 

Y hay un par de teorías que explican este fenómeno, algunos dicen que esto está muy relacionado a la visita de un amigo de Bakunin que se llamaba Giuseppe Fanelli; vino a españa y empezó a difundir el programa de Bakunin, es decir, los postulados de la Alianza Internacional de la Democracia Socialista, que era una sociedad secreta anarquista fundada por Bakunin. No se sabe si esto fue con intención o fue un error, pero esta confusión va a generar que en España los medios y la prensa obrera difundiera los estatutos de Bakunin, los anarquistas, como si fueran los de la AIT.  

Pero la verdad es que hay otros autores que afirman que esta visita de Fanelli está totalmente sobredimensionada. Que en realidad esta tendencia del movimiento obrero está más relacionada al propio contexto español, ya que a partir de la década de 1860, después de La Gloriosa, se estaban dando varios intentos por establecer un régimen político democrático, pero todos estos intentos terminaron un poco fracasando; de hecho la dinastía borbónica vuelve a España. 

Y un poco lo que pasa es que durante todos estos cambios y gobiernos, los sectores obreros quedaron siempre en un segundo plano. Muchas de las reformas que les habían prometido, no se llevaron nunca a cabo; incluso en un punto las organizaciones obreras volvieron a ser ilegalizadas, tuvieron que volver a la clandestinidad. 

Otros autores afirman que  la “vía política” que proponía Marx nunca llegó a ser del todo atractiva para los sectores obreros, ya que desconfiaban de cualquier acción reformista del Estado. Que este espíritu anti político en el caso español estaba más relacionado a un desengaño general de la clase trabajadora, no tanto a la influencia de Fanelli. Sea por un motivo o por el otro, al final en España, el anarquismo tuvo el terreno abonado para su difusión. 

Vamos entonces ahora a la última etapa cuando se pasa de la palabra al hecho. 

Tercera etapa: La propaganda por el Hecho

Bueno, ya tenemos la etapa de formación, de consolidación y ahora ya para finalizar, y poder hablar por fin de la escultura de la Sagrada Familia. Ahora nos vamos a concentrar en las últimas dos décadas del siglo XIX; momento en que a nivel internacional cierto sector del movimiento obrero – sobretodo del anarquismo – se empiezan a defender acciones más directas contra el Estado. En esta época además ya Bakunin estaba muerto, por lo que serían en realidad otros teóricos del movimiento que inauguran una  etapa revolucionaria y violenta. 

Y es curiosa esta etapa, porque dijimos antes que el anarquismo era una corriente minoritaria en Europa, pero a pesar de ser minoritaria, a finales del siglo XIX el anarquismo estaba en boca de todo el mundo, empieza a tener mucha presencia mediática por una serie de atentados, que justamente estaban concebidos como medios para transmitir su mensaje revolucionario. 

Los anarquistas llamaban a esto la Propaganda por el Hecho y se basaba en el supuesto de que el impacto de una acción concreta generaba más repercusión, tenía más relevancia y, por tanto, era mucho más eficaz a la hora de despertar las energías rebeldes del pueblo – que la propaganda escrita o verbal. Ya decía el famoso teórico anarquista Kropotkin que «un acto puede, en unos pocos días, hacer más propaganda que mil panfletos».

Estas “acciones” podían ser huelgas, sabotajes, destrucción de edificios, en fin, habían muchos tipos. Pero las acciones que tuvieron más repercusión, fueron evidentemente algunos atentados individuales contra representantes de lo que ellos consideraban era el sistema de dominación, como podían ser reyes, políticos, militares, etc. 

De hecho, de este periodo se recuerda especialmente los múltiples intentos de asesinato al rey de España Alfonso XII, que acababa de volver y al kaiser Guillermo I de Alemania. Sin embargo,  muchas otras acciones no se quedaron solo en el intento, porque en esta etapa fueron asesinados el zar Alejandro II de Rusia, la duquesa Isabel de Baviera y el rey de Italia Humberto I. Estos serían como los magnicidios más recordados por no entrar en más detalles. 

El caso es que todos estos atentados fueron cometidos por pequeños grupos o incluso individuos aislados, tampoco es que fuera como una conspiración internacional totalmente planificada y articulada. 

El caso es que esta última etapa – la de la Propaganda por el Hecho – tuvo lugar a finales del siglo XIX y fue protagonizada por ciertos grupos anarquistas en Europa. Por lo que se pueden imaginar, aquí en Barcelona, esta corriente evidentemente terminó llegando también.

caricatura de barcelona conocida como la ciudad de las bombas

Si Barcelona fue la primera ciudad en industrializarse, la primera en organizar el movimiento obrero en España, además ya en esta época se estaban consolidado especialmente las doctrinas anarquistas – pues será por este motivo que Barcelona se va convertir entonces en la ciudad de las bombas

Los cálculos van cambiando un poco dependiendo de la fuente pero entre entre 1884 y 1990, explotaron unas 60 bombas en la ciudad que acabaron con la vida de casi 40 personas. Esto sin contar algún que otro enfrentamiento, disparos y alguna que otra puñalada. Todos estos ataques fueron llevados a cabo de manera anónima y contra cualquier persona que pudiera representar – como dijimos antes – algún estamento del poder. 

Y solamente por nombrar los casos más conocidos tenemos:

  • El atentado contra el general Martínez Campos, el 24 de septiembre de 1893, el cual debemos entender como un ataque contra los representantes militares del Estado.
  • Tenemos también el 7 de noviembre de 1893 las dos bombas lanzadas en el teatro del Liceo, el cual debemos entender como un ataque contra la burguesía de la ciudad.
  • Y por último, se recuerda mucho también la  bomba que estalló en la calle de Cambios Nuevos durante la procesión del Corpus el 7 de junio de 1896, el cual debemos entender como un ataque a la Iglesia Católica.

Y no sé si es casualidad, pero en estos tres atentados, que fueron los más grandes y con mayor repercusión, se utilizó un explosivo – muy popular en la época – llamada Bomba Orsini, que tomaba el nombre de su creador, un italiano anarquista.

Estas bombas eran básicamente un artefacto esférico que en vez de activarse mediante un detonador, se activaba con el contacto de unas puntas que resaltan y estaban llenas de fulminato de mercurio.  Y bueno, a pesar de que la bomba parecía muy sofisticada, eran bombas relativamente sencillas de realizar, en esta época circulaban muchos manuales anarquistas que explicaban cómo preparar estos explosivos, por lo que se podían conseguir fácilmente en la ciudad, siempre y cuando conocieras a las personas adecuadas. 

Es por este motivo que las Bombas Orisini se van a convertir en el símbolo de la violencia política ejercida por algunos sectores anarquistas de Barcelona. Tanto así que quedó de alguna manera inmortalizada en la obra maestra de Antonio Gaudi. Este es el explosivo que tenemos representado en la Sagrada Familia. 

Portico de la virgen esculpido en la Sagrada Familia

Sabemos que dos años después del atentado del Liceu, Gaudí esculpió en el pórtico de la Virgen del Rosario, en la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia, un pequeño conjunto escultórico. Como dijimos antes, pasa muchas veces desapercibido, pero en el que se ve representado un obrero que recibe una bomba Orsini de una especie de figura diabólica. 

La escultura lleva por título “La tentación del hombre”, aquí Gaudí desde su posición claramente católica, nos da una interpretación de todos estos sucesos que estaban teniendo lugar en su ciudad.

Para Gaudí toda esta violencia, no era más que una obra del diablo. Sería el demonio – símbolo universal de la maldad – el que termina corrompiendo la mente del obrero, por esto le entrega esta Bomba Orsini, con la que finalmente fueron perpetrados estos atentados.  

Y bueno, no estaría de más recordar que la Sagrada Familia, es ante todo un templo expiatorio, es decir, que toda esta obra está siendo construida para redimir los pecados del hombre – y por qué no – los pecados de una ciudad tan convulsa como fue la Barcelona en la que vivió Gaudí 

Ya para ir concluyendo, debemos reconocer que esto de la Propaganda por el Hecho terminó siendo una etapa relativamente corta dentro de la larga historia del movimiento obrero; ya que parece ser que no terminó nunca de tener el efecto deseado, todo lo contrario. 

Por poner un rápido ejemplo, en el caso del atentado de Cambios Nuevos, si bien el objetivo era la Iglesia Católica al final terminó muriendo mucha gente del común, incluso niños. Esto hizo que la gente – el pueblo – que eran las personas a las que supuestamente estaban interpelando, no terminaran de apoyar este tipo de acciones. 

De hecho, una cosa que sí logró, fue aumentar la represión del estado. Hay un autor que incluso afirma que al final no se logró una Propaganda por el Hecho sino una Represión por el Hecho; ya que el siglo XIX va a finalizar con una serie de políticas que buscaban erradicar totalmente los movimientos anarquistas en la ciudad, tenemos también los famosos juicios de Montjuic.

Veremos más adelante que ya en el siglo XX, los movimientos obreros van a tener un cambio de estrategias, van a empezar a cosechar sus primeros triunfos, no debemos olvidar que fue en Barcelona en la primera ciudad donde se aprobó la jornada laboral de 8 horas diarias, pero esto ya será un tema para otro blog. 

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