Sant Pau del Camp y Almanzor

Estamos en la Iglesia de Sant Pau del Camp. Una de nuestras iglesias favoritas. Y puede parecer que nos gustan todas, y no, esta es muy especial, es una iglesia del siglo IX DC, o sea, tiene más de mil años de historia. Es prácticamente un milagro que todavía exista, no solo por su antigüedad, sino porque esta iglesia va a sobrevivir a unos de los ataques del personaje más temido de la Edad Media: Almanzor

La influencia del Románico en Sant Pau del Camp

Sant Pau del Camp está ubicada en pleno centro histórico de la ciudad, en el corazón del Raval, aunque en su época fue construida fuera de las murallas de la ciudad, podríamos decir que estaba incluso lejos de la ciudad, de ahí su nombre “del camp”, ya que estaba en pleno campo en dirección a Montjuic. 

Como nombramos antes, es una de las iglesias más antiguas y es la única iglesia románica de la ciudad. Entonces, lo primero que vamos a hacer es explicar un poco este estilo. Porque la gente suele identificar fácilmente la arquitectura clásica, gótica, incluso la barroca, pero el románico nunca nadie, es el gran desconocido. 

Y el nombre ya nos da bastante información sobre el estilo, porque el románico es muy parecido a romano (*Románico-Romano*) por el nombre pareciera que esta arquitectura “desciende” de la romana. Por esto, podemos ubicar este estilo en la Edad Media, después de la arquitectura clásica, pero antes de la gótica.  

En la época en que se acuña el término, se tenía una connotación un poco negativa del estilo, como si fuera una degeneración de la arquitectura romana. No vamos a entrar en estas valoraciones, pero una cosa que es cierta, es que el románico toma prestadas muchas de las formas de la arquitectura clásica romana. 

El problema con los estilos, es que cambian bastante, no es que exista “un” románico, en realidad dependen sobre todo de la región donde se producen y del momento histórico, por lo que ahora explicar cada una de las características del templo románico nos tomaría más tiempo. No vamos a hacer esto. Pero, para que nos entendamos la arquitectura románica es la que está en el billete de 10 Euros.  

La reconocemos porque utiliza un arco que tiene forma de semicírculo – que se llama arco de medio punto – totalmente característico de la arquitectura romana. Y luego, en la base de la iglesia, encontramos – casi siempre – una planta rectangular y simétrica. Básicamente, utiliza ángulos rectos que forman cuadrados.

Y en este tipo de detalles es que encontramos todo el valor del románico, porque por más que estuviera tomando prestado las formas de los romanos, es una arquitectura que se expresa en el templo, un espacio sacralizado, por lo tanto, es una arquitectura profundamente simbólica.

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La planta cuadrada o rectangular tiene 4 lados, 4 simboliza todo lo terrenal – 4 elementos, 4 estaciones, 4 puntos cardinales. En cambio, en la parte de arriba encontramos el semicírculo, que representa la bóveda celeste, tiene una forma circular perfecta, por lo tanto representa todo lo que es divino. La iglesia románica es la unión simbólica entre lo terrenal y lo divino. 

Pero volvamos a Sant Pau del Camp, que junto con el claustro y la sala capitular, es lo único que queda del monasterio benidictino que había antes aquí. Y ya que tenemos un par de coordenadas sobre la arquitectura vamos a explicar el motivo por el cual, a pesar de ser una de las iglesias más importantes de la ciudad, es también una de las más desconocidas. Y para esto tendremos que viajar al siglo IX, momento en que Sant Pau del Camp alcanzó su máximo esplendor. 

La invasión musulmana y el inicio de Sant Pau del Camp

La fundación de Barcelona es en el siglo I ac – Empieza siendo una pequeña colonia dentro del Imperio Romano; lo que pasa es que en el siglo V tenemos la Caída del Imperio Romano. Momento en que la ciudad ahora hace parte del Reino Visigodo, de hecho llega a ser la capital del Reino, lo que pasa es que los visigodos, eran un poco desastre, por lo que su dominio va a durar solo dos siglos. En el siglo VIII, los mulmanes aprovechan que los visigodos se la pasaban peleando entre ellos e invaden la península. 

Se lo toman muy en serio, invaden casi toda la península. Incluso Barcelona también hizo parte del dominio Omeya. La ciudad fue conquistada, parece que de manera pacífica, entre el 717 y 718; y continua bajo este demonio durante unos 80 años.

Fue una ocupación muy corta al final, porque mientras teníamos toda esta situación en la península, buena parte de Europa estaba siendo dominada por los francos, bajo el liderazgo de un personaje histórico que seguro han escuchado: Carlomagno. 

Este señor había reunido mucho poder hasta el punto que es proclamado emperador del Imperio Carolingio, un pequeño proyecto que intentaba restablecer nuevamente la gloria de la Roma imperial. Pero ahora, este proyecto, estaba siendo amenazado por los musulmanes que habían salido de la nada y estaban avanzando a un ritmo realmente preocupante hasta sus territorios. . 

Barcelona, ahora ciudad Condal

Es por este motivo que Carlomagno inicia una campaña militar en la península. El plan era repeler la influencia musulmán más allá de los Pirineos, recuperar toda esta zona, la cual iban a servir como una especie de colchón, así se aseguraban de que los musulmanes se quedaran en ese lado del territorio. Luego, en estas zonas “recuperadas” se establecen condados, que eran como pequeñas comarcas cristianas, que al final dependían de los monarcas francos.

Barcelona va a ser uno de estos territorios, ya que en el año 801 Ludovico Pío, hijo y sucesor de Carlomagno, libera la ciudad y la convierte en uno de estos condados de la llamada Marca Hispánica. De ahí el nombre “Barcelona, ciudad Condal”. 

Barcelona empieza teniendo condes de origen franco, que eran designados, pero esta dinámica cambia a partir de Guifré el Pilós – Wifredo el Velloso, ya que con este personaje se inicia un proceso de independencia del condado y establece por primera vez una sucesión por vía hereditaria. Y bueno, Wilfredo el Velloso es un personaje muy importante para la historia de la ciudad, ya en otra oportunidad deberíamos profundizar en su figura. 

Pero, en este caso particular, lo nombramos, porque en torno a la dinastía que fundó Wilfredo que encontramos una de las principales pistas sobre la historia de Sant Pau del Camp. Su hijo Wifredo II – posterior conde de Barcelona – es a quién se le atribuye la fundación del monasterio. Parece ser que fue también en esta época cuando se inició la construcción de Sant Pau del Camp y se estableció la comunidad de monjes benedictinos.

04 Interior Sant Pau del Camp

Además, en Sant Pau del Camp fue encontrada la lápida que corresponde a la tumba de Wifredo II. Una segunda pista que nos indica que a finales del siglo 9, fue el momento de apogeo del monasterio, para que el conde de la ciudad fuera enterrado ahí. 

La mala noticia es que este momento de esplendor será un poco efímero. Será justo en este época cuando Barcelona sufra uno de sus ataques más importantes y termine totalmente devastada. Y dentro de toda la destrucción parece ser que  Sant Pau del Camp será uno de los primeros lugares atacados. 

Almanzor y la destrucción de Sant Pau del Camp

Entonces, nos habíamos quedado en que Barcelona había sido liberada del dominio musulman. Pero tampoco crean ustedes que los musulmanes dijeron “ay! perdimos la ciudad, que pena”.  No. Todo lo contrario. El siglo IX fue una verdadera pesadilla para Barcelona. Aunque los musulmanes no volvieron a ocupar la ciudad de manera permanente, la ciudad siempre estuvo en el punto de mira. 

Y resulta que, ahora que se había fundado la nueva dinastía, y la relación entre Barcelona y los francos se empezaba a enfriar, se convierte en el momento idóneo para un nuevo ataque. Además que desde hace tiempo el nuevo caudillo del Al-Andalus, Almanzor, hace rato estaba esperando un momento así para atacar Barcelona.

Primero que todo ¿Y quién era Almanzor?

13 Almanzor

Almanzor fue un político y militar andalusí, canciller del Califato de Córdoba, que en muy poco tiempo logra controlar al pequeño califa Hisham II, y termina prácticamente gobernando él. Pero Almanzor no es conocido por su gobierno en la sombra, sino que es conocido por sus razzias, que eran ataques rápidos y por sorpresas, que llevó a cabo en las ciudades cristianas.

Almanzor fue el azote de los cristianos de la época: protagonizó aproximadamente medio centenar de campañas contra los reinos cristianos, arrasó con Santiago de Compostela, Pamplona, León. Los cristianos llegaron a temerle como a la muerte. Esto desde el punto de vista de los cristianos, se pueden imaginar que, para los musulmanes fue quien colocó el Califato al nivel de las potencias del Mediterráneo. 

Pero en fin. Hasta el momento Barcelona se había “salvado” de estos ataques de Almanzor, porque la ciudad había estado bajo la protección de los Francos, pero, viendo que la situación había cambiado, Almanzor decide atacar. 

Sabemos por las crónicas de la época que Almanzor sale de Córdoba el 5 de mayo de 985. Viendo que el ataque era inminente, la ciudad reúne un ejército, encabezado por el ahora conde Borrel II, nieto de Wilfredo, el cual sale al encuentro de Almanzor. Mientras que la población no tiene otra opción más que refugiarse en las murallas. 

Los ejércitos son derrotados, no por nada el nombre de Almanzor significa “el victorioso”. Pero cuando llega a las murallas va a optar por una técnica al parecer muy persuasiva. Se dice que Almanzor lanzó las cabezas de los cristianos muertos en batalla.  Y nada, al sexto día de asedio la ciudad ya se había rendido. 

La ciudad fue totalmente devastada y los habitantes asesinados o llevados como esclavos de vuelta a Córdoba. Este tipo de ataques, las razzias, no pretendían hacerse con el control sino que buscaban más bien el saqueo de la ciudad. 

Sabemos que, antes de la destrucción de la ciudad, Sant Pau del Camp fue de los primeros lugares en recibir la ira de almanzor. Quedó destruido gran parte del monasterio y los monjes terminaron huyendo de la ciudad. Sant Pau del Camp va a quedar abandonado durante casi 1 siglo. Y es por este motivo que tenemos esta gran laguna sobre los orígenes de Sant Pau del Camp. Toda la información se pudo llegar a tener se destruyó en el capítulo más triste de la ciudad de Barcelona. El momento en que se dice murió la ciudad.

El monasterio va a seguir sufriendo ataques llegando incluso hasta el siglo XX, por eso comentamos al comienzo, que de tanto tiempo y ataques es casi un milagro que todavía tengamos esta iglesia. 

Bibliografía recomendada

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