Qué ver en el OHB 2026 | 12 edificios recomendados
Durante un fin de semana, Barcelona abre las puertas de edificios que normalmente solo podemos conocer por fuera. Palacios, antiguas oficinas, viviendas cooperativas y equipamientos de barrio forman parte del 48h Open House Barcelona 2026, que se celebra el 24 y 25 de octubre.
Este año participan 217 edificios repartidos en seis municipios. Así que el problema no es encontrar qué visitar, sino decidir por dónde empezar. Si estás buscando qué ver en el Open House Barcelona 2026, hemos preparado una guía con las novedades del festival y nuestra selección de 12 edificios recomendados para esta edición.
Open House Barcelona 2026: fechas, novedades y temática
La decimoséptima edición del 48h Open House Barcelona se celebrará el 24 y 25 de octubre bajo el lema «La vida sense arquitectura».
Y es que la arquitectura está mucho más presente en nuestra vida de lo que pensamos. No se trata solo de grandes monumentos o fachadas espectaculares: las viviendas, las escuelas, los hospitales y hasta los espacios públicos están diseñados de una determinada manera, y eso influye en cómo nos movemos, nos relacionamos y vivimos la ciudad.
Con este lema, el festival nos invita a prestar atención a esos edificios que utilizamos todos los días, pero en los que rara vez nos detenemos a pensar. Por eso, la programación de este año combina patrimonio histórico, edificios rehabilitados y arquitectura contemporánea, demostrando que hasta los espacios más cotidianos tienen algo que contar.
Qué ver en el Open House Barcelona 2026: nuestros 12 edificios recomendados
Entre edificios medievales, antiguos complejos industriales y arquitectura contemporánea, hemos preparado una selección de once espacios que destacan por su valor histórico y arquitectónico. Los presentamos cronológicamente, desde los más antiguos hasta los más recientes, tomando como referencia el origen de cada construcción.
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1. Palau del Marquès d’Alfarràs: mil años de historia en el Laberint d’Horta
Carrer dels Germans Desvalls · Horta
El Palau del Marquès d’Alfarràs es una antigua residencia señorial cuyos orígenes se remontan al siglo XI, cuando se construyó una torre defensiva que todavía forma parte del edificio. Durante los siglos siguientes, la construcción fue ampliándose hasta convertirse en un palacio. A finales del XVIII, Joan Antoni Desvalls impulsó la creación de los jardines del Laberint d’Horta.
Lo singular: el edificio conserva elementos medievales junto a decoraciones neogóticas y neoárabes del siglo XIX, entre ellas los estucos pintados por Lluís Rigalt. Las obras de restauración de 2025 han permitido recuperar algunos de sus espacios históricos.
Por qué ir: porque es una oportunidad para descubrir el palacio que se esconde detrás de uno de los jardines más conocidos de Barcelona y recorrer casi mil años de transformaciones arquitectónicas.
2. La Llotja de Mar: el gran edificio del comercio medieval
Pla de Palau, 22 · La Ribera
La Llotja de Mar fue uno de los principales centros comerciales de la Barcelona medieval. Construida a partir del siglo XIV para las actividades de contratación mercantil, conserva uno de los ejemplos más destacados de arquitectura gótica civil catalana. Posteriormente, el edificio también acogió la escuela de Bellas Artes, donde estudiaron artistas como Pablo Picasso.
Lo singular: detrás de su fachada neoclásica se encuentra el Salón de Contrataciones, una extraordinaria sala gótica con cuatro columnas y seis arcos de medio punto que dividen el espacio en tres naves.
Por qué ir: porque permite conocer uno de los grandes escenarios del comercio mediterráneo medieval y descubrir cómo una fachada neoclásica puede esconder un edificio mucho más antiguo.
3. Torre y cripta del Convent dels Àngels: los espacios ocultos del Raval
Plaça dels Àngels, 5 · El Raval
El Convent dels Àngels es un antiguo conjunto religioso construido principalmente durante la segunda mitad del siglo XVI. Conserva elementos góticos y renacentistas y, tras varias rehabilitaciones realizadas a finales del siglo XX, parte de sus instalaciones quedó integrada en los espacios culturales vinculados al MACBA.
Lo singular: la visita permite acceder a dos espacios habitualmente cerrados: la cripta, situada bajo el convento, y la torre-mirador, desde la que se obtiene una panorámica de 360 grados sobre Barcelona. El conjunto conserva también la capilla del Peu de la Creu, una singular muestra del Renacimiento barcelonés.
Por qué ir: porque ofrece la posibilidad de descubrir dos espacios poco conocidos del Raval y contemplar el centro histórico desde una perspectiva completamente distinta.
4. Can Negre: el modernismo más imaginativo de
Josep Maria Jujol Plaça de Catalunya, s/n · Sant Joan Despí
Can Negre es una antigua masía del siglo XVII transformada en residencia de verano por el arquitecto Josep Maria Jujol entre 1915 y 1930. Colaborador habitual de Antoni Gaudí, Jujol convirtió la construcción tradicional en una de las obras más originales del modernismo catalán.
Lo singular: su fachada presenta una tribuna con forma de carroza dedicada a la Virgen María. En el interior destacan la escalera y la capilla, decoradas con una extraordinaria combinación de colores, pinturas y formas que muestran la libertad creativa del arquitecto.
Por qué ir: porque permite descubrir el talento de Jujol más allá de sus colaboraciones con Gaudí y conocer una de las interpretaciones más personales y sorprendentes del modernismo.
5. Círculo del Liceo: uno de los interiores modernistas más exclusivos de Barcelona
La Rambla, 65 · El Raval
Fundado en 1847, el Círculo del Liceo es un histórico club privado que comparte edificio con el Gran Teatre del Liceu. Inspirado en los clubes ingleses del siglo XIX, fue un importante espacio de sociabilidad de la burguesía barcelonesa. A comienzos del siglo XX, sus interiores fueron redecorados por destacados artistas modernistas.
Lo singular: el salón de la Rotonda conserva doce pinturas de Ramon Casas dedicadas a escenas musicales y de la vida social. También destacan las vidrieras inspiradas en las óperas de Richard Wagner, realizadas a comienzos del siglo XX.
Por qué ir: porque conserva uno de los conjuntos de interiorismo modernista más extraordinarios de la ciudad y sus salones privados rara vez pueden visitarse libremente.
6. Recinto de la Escola Industrial – Escola del Treball: de fábrica textil a escuela obrera
Acceso por la esquina de Comte d’Urgell con París · Eixample
La Escola del Treball ocupa parte del antiguo recinto de la fábrica textil de Can Batlló, construido en el siglo XIX. Sus naves industriales, vinculadas al arquitecto Rafael Guastavino, fueron transformadas para acoger una institución dedicada a la formación técnica de trabajadores. En 1928, Joan Rubió i Bellver intervino en el edificio para adaptarlo a sus nuevas funciones educativas.
Lo singular: destaca el monumental vestíbulo de cuatro plantas, cubierto mediante arcos parabólicos de ladrillo, con tragaluces escalonados y superficies decoradas con esgrafiados.
Por qué ir: porque permite conocer un extraordinario ejemplo de reutilización del patrimonio industrial y entender cómo la arquitectura acompañó la expansión de la enseñanza técnica y profesional en Barcelona.
7. Recinto Fabra i Coats – Sala de Calderas: el corazón de una fábrica textil
Carrer de Sant Adrià, 20 · Sant Andreu
La Sala de Calderas pertenecía a la antigua fábrica textil Fabra i Coats, una de las grandes industrias de Sant Andreu. El conjunto se desarrolló a comienzos del siglo XX, cuando la fabricación de hilos de coser y redes de pesca convirtió a la empresa en uno de los principales motores económicos del barrio.
Lo singular: conserva prácticamente intacto el sistema energético de la fábrica, con instalaciones correspondientes al uso de vapor, gas, fuelóleo y electricidad. Un conjunto excepcional para comprender la evolución tecnológica de la industria textil.
Por qué ir: porque permite descubrir cómo funcionaba una gran fábrica por dentro, conocer su maquinaria original y aproximarse a la historia industrial y obrera de Barcelona.
8. Real Monasterio de Santa María de Valldonzella: modernismo y tradición cisterciense
Carrer del Císter, 43-45 · Sant Gervasi
La comunidad cisterciense de Santa María de Valldonzella tiene sus orígenes en 1237, cuando las monjas se establecieron cerca de Vallvidrera. Tras ocupar distintos emplazamientos, el monasterio actual fue construido entre 1910 y 1922 por el arquitecto Bernardí Martorell, que combinó el lenguaje modernista con elementos inspirados en la arquitectura medieval.
Lo singular: destacan el ladrillo visto, la iglesia de inspiración gótica, sus vidrieras policromadas y el claustro. El conjunto presenta también una apariencia que recuerda a la arquitectura mudéjar.
Por qué ir: porque es una de las obras religiosas modernistas menos conocidas de Barcelona y permite descubrir una interpretación del movimiento alejada de los edificios residenciales más famosos.
9. Edificio CCOO de Catalunya: de banco burgués a sede sindical
Via Laietana, 16 · Barrio Gótico
Construido entre 1923 y 1925 por Josep Domènech i Mansana, este monumental edificio fue concebido como sede de la Caja Mutua Popular, vinculada a la familia Güell. Durante el franquismo acogió el Sindicato Vertical y, tras una larga reivindicación, pasó a ser sede de Comisiones Obreras de Cataluña.
Lo singular: su planta triangular recuerda al edificio Flatiron de Nueva York. En el interior conserva techos de bóveda catalana y otros elementos originales, mientras que su terraza ofrece extraordinarias vistas del centro de Barcelona.
Por qué ir: porque reúne arquitectura monumental e historia política y social. Sus sucesivos usos permiten comprender las transformaciones del poder económico y del movimiento sindical durante el siglo XX.
10. Antiga Masia de Can Valent: el pasado rural de Nou Barris
Avinguda de Rio de Janeiro, 51 · Porta, Nou Barris
Can Valent es una antigua masía del siglo XVII que conserva parte del pasado agrícola de Barcelona, cuando el actual distrito de Nou Barris todavía estaba formado por campos de cultivo y pequeñas explotaciones rurales. Tras décadas de abandono y deterioro, el edificio fue rehabilitado entre 2022 y 2023 por el estudio Aleaolea Arquitectes, recuperando su estructura y sus elementos originales.
Lo singular: durante las obras se descubrieron restos relacionados con la actividad agrícola de la masía, como un pozo, un horno de leña, antiguos depósitos de vino y una fresquera subterránea del siglo XVIII. La rehabilitación también incorporó una claraboya central que permite iluminar el interior.
Por qué ir: porque es una oportunidad para descubrir cómo era Barcelona antes de la expansión urbana y conocer un ejemplo de recuperación del patrimonio rural que ha sobrevivido al crecimiento de la ciudad.
11. WIKIHOUSING: una nueva manera de construir vivienda pública
Passeig de l’Exposició, 38 · Poble-sec
WIKIHOUSING es un proyecto contemporáneo de vivienda pública para jóvenes que explora nuevas formas de construcción sostenible y participativa. Situado en un solar municipal del Poble-sec, contempla cuatro viviendas de aproximadamente 50 m² y un espacio comunitario, utilizando sistemas industrializados y componentes prefabricados de madera.
Lo singular: su proceso constructivo busca reducir los tiempos de ejecución y facilitar la participación de los futuros usuarios en el diseño de las viviendas.
Por qué ir: porque permite conocer un proyecto que aborda algunos de los grandes desafíos de la Barcelona actual: el acceso a la vivienda, la sostenibilidad y las posibilidades de construir de una manera diferente.
12. Y nuestra última recomendación realmente no es un edificio… es nuestro free tour especial del Open House Barcelona 2026
En Entrespacios también queremos sumarnos al festival. Por eso, el sábado 24 y el domingo 25 de octubre haremos una edición especial de nuestro Free tour por el Barrio Gótico. Durante el recorrido hablaremos de la historia y la arquitectura del barrio, y compartiré algunos de mis espacios favoritos del Open House para que, después del tour, puedas seguir explorando los edificios abiertos del centro de Barcelona.
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La idea es empezar el día entendiendo un poco mejor la ciudad y continuar descubriéndola por dentro, con unas cuantas recomendaciones en el bolsillo. Si ya conoces el festival, podrás sumar nuevos favoritos; si es tu primera vez, tendrás por dónde empezar.
Reserva tu plaza y aprovecha el fin de semana para descubrir una Barcelona que pocas veces podemos conocer desde dentro.