
Belchite: el pueblo destruido en la Guerra Civil que nunca se reconstruyó
Belchite fue destruido en 1937 durante la Guerra Civil y Franco decidió no reconstruirlo. Hoy sus ruinas se pueden visitar a 50 km de Zaragoza.
En Entrespacios creemos que la historia no termina cuando acaba el recorrido. Aquí reunimos los artículos del blog sobre la historia de Barcelona: sus barrios, sus monumentos y sus personajes.
La mayoría de turistas que pasean hoy por La Rambla de Barcelona lo hacen entre terrazas, tiendas de souvenirs y artistas callejeros. Pocos saben que esta avenida, una de las más emblemáticas de la ciudad, fue también escenario directo de la Guerra Civil Española. Entre quienes vivieron esa transformación estuvo George Orwell, el célebre escritor británico, autor de 1984 y Rebelión en la Granja, que en 1937 combatió en las calles de Barcelona y dejó testimonio de ello en su libro Homenaje a Cataluña. Esta entrada de blog es una invitación a recorrer ese pasado, a través de los ojos de Orwell, desde su llegada entusiasta a la Barcelona revolucionaria hasta su huida clandestina apenas unos meses después.

La Guerra Civil Española estalló en julio de 1936, tras el levantamiento de una parte del ejército contra el gobierno de la Segunda República. Lo que empezó como una insurrección pronto se convirtió en una guerra de alcance internacional. Mientras el bando sublevado (los “nacionales”) recibía apoyo inmediato de la Alemania nazi y la Italia fascista, el gobierno republicano quedaba aislado por las democracias europeas, que optaron por una política de no intervención.
A pesar de ese aislamiento diplomático, miles de personas de todo el mundo decidieron apoyar la causa republicana. Así nacieron las Brigadas Internacionales, una fuerza de más de 60.000 voluntarios de más de 50 países. Entre ellos no estaba formalmente George Orwell, pero su viaje a España fue consecuencia directa de esa misma ola de solidaridad antifascista.

George Orwell llegó a Barcelona en diciembre de 1936, acompañado de su esposa, Eileen O’Shaughnessy. Se hospedaron en el Hotel Continental, ubicado en plena Rambla, y enseguida quedaron impactados por el ambiente que se vivía en la ciudad. Orwell tenía entonces 33 años y había venido con la intención de escribir algunos artículos sobre la guerra. Sin embargo, lo que encontró fue un experimento revolucionario en marcha que lo deslumbró.
Barcelona estaba en plena ebullición política: las fábricas habían sido colectivizadas por los obreros, las clases sociales parecían haberse desdibujado, y hasta el lenguaje cotidiano se había transformado: ya no se usaban títulos como “señor” o “don”, sino que todo el mundo era “camarada”. Aquella imagen de una ciudad tomada por la clase trabajadora dejó una huella profunda en Orwell.
Aunque no hablaba español ni conocía bien los partidos locales, terminó alistándose en las milicias del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), una organización marxista no estalinista. Su decisión fue casi accidental: había llegado con cartas del Partido Laborista Independiente británico, no del Partido Comunista, y eso lo dejó fuera de las Brigadas Internacionales, controladas por los comunistas.





Déjanos tu email y recíbelas al instante
Orwell pasó al frente de Aragón con el POUM a principios de 1937. Su relato de esos meses es sorprendentemente poco heroico: frío, aburrimiento, falta de munición, comida escasa y equipamiento deficiente. Llega a escribir que las granadas eran tan malas que estallaban antes de ser lanzadas correctamente: «mataban tanto al enemigo como al lanzador».
Aun así, lo más valioso de esa experiencia no fue el combate, sino su observación de la vida cotidiana de los soldados y la falta de preparación de las milicias. Orwell descubrió que la guerra no siempre es épica, y que muchas veces es caótica, absurda y mal organizada.
En abril de 1937, regresó a Barcelona con la intención de unirse al frente de Madrid a través de las Brigadas Internacionales. Pero lo que encontró al volver fue una ciudad irreconocible.
Cuando Orwell volvió a Barcelona, el ambiente había cambiado radicalmente. La unidad republicana se estaba resquebrajando. El gobierno central y el Partido Comunista apostaban por frenar el proceso revolucionario y priorizar la victoria militar sobre los sublevados. Por otro lado, sectores como los anarquistas y el POUM defendían que la revolución social debía continuar y que no había verdadera lucha antifascista sin transformación radical.
Esta tensión estalló el 3 de mayo de 1937, cuando fuerzas gubernamentales intentaron tomar el control del edificio de la Telefónica, en manos de la CNT. Fue el detonante de cinco días de combates en las calles de Barcelona, conocidos como las Jornadas de Mayo. La ciudad se convirtió en un campo de batalla entre grupos que, en teoría, luchaban por el mismo bando.
George Orwell se encontraba en La Rambla cuando comenzaron los disparos. Volvió rápidamente a la sede del POUM —ubicada también en La Rambla— y se atrincheró en el antiguo Teatro Poliorama, desde donde vigiló la entrada de la sede con su fusil durante tres días.
Aunque había fuego cruzado en la ciudad, Orwell recuerda estos días como “extrañamente aburridos”. Solo diez números más abajo, estaba la sede del Comité Ejecutivo del POUM, en unas oficinas incautadas al Banco de Catalunya. Todo el centro de la ciudad estaba tomado por barricadas y trincheras improvisadas.
Las Jornadas de Mayo terminaron con la victoria política del sector comunista. El POUM fue ilegalizado, sus dirigentes detenidos y algunos, ejecutados. Se inició una ola de represión contra los sectores más radicales de la izquierda. Orwell, herido de bala en la garganta en el frente poco después, regresó a una ciudad donde ya no se sentía seguro.
Durante sus últimos días en Barcelona, vivió como un fugitivo. Por el día se hacía pasar por un turista británico, comiendo en restaurantes de lujo; por la noche, dormía en la calle, intentando evitar una detención que parecía inminente. Finalmente, el 23 de junio de 1937, Orwell y su esposa huyeron de España.





Déjanos tu email y recíbelas al instante

Belchite fue destruido en 1937 durante la Guerra Civil y Franco decidió no reconstruirlo. Hoy sus ruinas se pueden visitar a 50 km de Zaragoza.

Desde 1859, Cerdà los plantó en todas las calles del Eixample. Descubre por qué Barcelona tiene tantos plataneros, qué papel jugaron en la ciudad industrial y por qué hoy están desapareciendo.

Sant Pau del Camp es la iglesia románica más antigua de Barcelona. Fue arrasada por Almanzor en 985 y sigue en pie en el Raval. Su historia, su claustro y cómo visitarla.

La leyenda dice que quien bebe de Canaletas vuelve a Barcelona. La historia real es aún más sorprendente: agua, prensa y fútbol.

La Modelo fue la prisión más simbólica de Barcelona durante más de un siglo. Su diseño panóptico, los presos políticos del franquismo y su transformación en espacio de memoria.

Cómo comer bien en Barcelona sin caer en trampas turísticas: cocina catalana auténtica y consejos de una guía loca. LISTA GOOGLE MAPS

Santa Maria del Mar es la iglesia gótica más querida de Barcelona. Su historia, la destrucción en la Guerra Civil y por qué el escudo del FC Barcelona aparece en una de sus vidrieras.


| Cookie | Duración | Descripción |
|---|---|---|
| _ga | 2 years | The _ga cookie, installed by Google Analytics, calculates visitor, session and campaign data and also keeps track of site usage for the site's analytics report. The cookie stores information anonymously and assigns a randomly generated number to recognize unique visitors. |
| _gat_UA-171683725-1 | 1 minute | A variation of the _gat cookie set by Google Analytics and Google Tag Manager to allow website owners to track visitor behaviour and measure site performance. The pattern element in the name contains the unique identity number of the account or website it relates to. |
| _gid | 1 day | Installed by Google Analytics, _gid cookie stores information on how visitors use a website, while also creating an analytics report of the website's performance. Some of the data that are collected include the number of visitors, their source, and the pages they visit anonymously. |
| CONSENT | 2 years | YouTube sets this cookie via embedded youtube-videos and registers anonymous statistical data. |
| Cookie | Duración | Descripción |
|---|---|---|
| VISITOR_INFO1_LIVE | 5 months 27 days | A cookie set by YouTube to measure bandwidth that determines whether the user gets the new or old player interface. |
| YSC | session | YSC cookie is set by Youtube and is used to track the views of embedded videos on Youtube pages. |
| yt-remote-connected-devices | never | YouTube sets this cookie to store the video preferences of the user using embedded YouTube video. |
| yt-remote-device-id | never | YouTube sets this cookie to store the video preferences of the user using embedded YouTube video. |
| Cookie | Duración | Descripción |
|---|---|---|
| iapoPjLBVeD | 1 day | No description |
| RVNWHCy_oK | 1 day | No description |
| SeKHr-dRxnwt | 1 day | No description |