
La Modelo de Barcelona: historia de la cárcel panóptica del Eixample
La Modelo fue la prisión más simbólica de Barcelona durante más de un siglo. Su diseño panóptico, los presos políticos del franquismo y su transformación en espacio de memoria.
Una mujer conocida como la Vampira del Raval, los exorcismos de Jacint Verdaguer, los frailes que, según la leyenda, todavía rondan el Liceu, una casa encantada en Gràcia y un andén de la estación de Rocafort con fama de maldito: Barcelona tiene historias de miedo con una dirección concreta.
Desde Entrespacios te proponemos cinco paradas para este Halloween. Y si quieres seguir descubriendo relatos de este tipo, puedes venir a nuestro tour Mitos y Leyendas.

En Barcelona hay una leyenda sobre una mujer acusada de secuestrar niños, preparar pócimas con su sangre y vendérselas a familias ricas. La llamaban la Vampira del Raval. Su nombre era Enriqueta Martí.
Nació en Sant Feliu de Llobregat en 1868 y llegó joven a Barcelona. Trabajó como niñera y después se dedicó a la prostitución. Según se contaba, llevaba una vida doble: de día vestía como mendiga y pedía limosna; por la noche salía elegante y se dejaba ver por el Gran Teatre del Liceu.
En febrero de 1912 desapareció Teresita Guitart, una niña de clase alta. La ciudad vivía con la miseria, el abandono infantil y el miedo a la tuberculosis. Algunas personas creían que la sangre humana podía curarla, y esa idea alimentaba rumores sobre niños desaparecidos.
Una vecina vio a Teresita en casa de Enriqueta y avisó a la policía. Allí encontraron también a otra niña. En los periódicos circularon relatos sobre huesos, ungüentos y una lista de supuestos clientes adinerados. El secuestro de Teresita quedó documentado; alrededor de ese hecho creció la leyenda que convirtió a Enriqueta en la Vampira del Raval.

En el cuarto piso del número 7 del carrer dels Mirallers, cerca de Santa Maria del Mar, un grupo se reunía para combatir al demonio. Entre sus asistentes estaba Jacint Verdaguer, sacerdote y poeta catalán.
A comienzos de la década de 1890, Verdaguer frecuentó la Casa d’Oració, encabezada por el sacerdote Joaquim Pinyol. Allí rezaban exorcismos y atendían a personas cuyos comportamientos interpretaban como señales de posesión. Verdaguer participaba, rezaba y tomaba notas.
En sus cuadernos anotó palabras y escenas que los asistentes atribuían a demonios hablando a través de esas personas. Los textos se publicaron y Enric Casasses los comentó en Dimonis. Nos acercan a lo que el poeta creyó escuchar y a las creencias de la época.
Verdaguer era capellán del marqués de Comillas y distribuía limosnas, una actividad que lo ponía en contacto con la pobreza. Su relación con el grupo contribuyó a los conflictos con su protector y con la jerarquía eclesiástica. En 1893 lo apartaron de Barcelona y lo enviaron a La Gleva.
La Casa d’Oració era un piso privado, no una iglesia ni un espacio preparado para visitantes.





Antes del Gran Teatre del Liceu hubo en este solar un convento de trinitarios descalzos. Cuenta la leyenda que las almas de sus frailes nunca aceptaron que el lugar se convirtiera en teatro y que los incendios fueron su venganza.
El convento ardió en las bullangues de julio de 1835, durante la guerra carlista y la violencia anticlerical. También ardieron otros conventos y fueron asesinados religiosos. Sobre las ruinas se levantó el Liceu, inaugurado el 4 de abril de 1847.
Luego llegaron las tragedias. Un incendio destruyó buena parte del teatro en 1861. En 1893, Santiago Salvador lanzó una bomba que explotó en el patio de butacas y dejó veinte muertos, según la historia oficial del Liceu. En 1994, otro incendio devastó el edificio.
La leyenda unió estos episodios con los antiguos frailes. También se cuenta que entre las cenizas apareció una amenaza anunciando que el teatro volvería a arder. Algunas versiones sitúan una fiesta de Carnaval durante el incendio de 1861, pero los registros señalan que el fuego comenzó en la sastrería.
El Liceu reconstruido sigue ocupando el antiguo solar conventual: allí, las tragedias reales alimentaron la historia de un teatro maldito.

En febrero de 1935, una familia de Gràcia empezó a contar que en su casa ocurrían cosas extrañas: golpes en las paredes, ruidos en el comedor, objetos caídos y muebles que parecían moverse solos. La vivienda estaba en los bajos del número 43 de la entonces calle Francisco Giner, hoy Francesc Giner.
El padre trabajaba como vigilante nocturno o sereno. Los relatos atrajeron a policías, periodistas y curiosos. En plena Segunda República, el caso se convirtió en una historia de «duendes». Poco antes, un episodio parecido había tenido gran repercusión en Zaragoza, y las narraciones relacionaron ambos sucesos.
El miedo estaba en sospechar que algo invisible se movía dentro de una casa habitada. Algunas versiones añadieron sombras blancas vistas por los niños y un roce frío en la frente. Son testimonios atribuidos a los residentes.
El interés por la vivienda quedó registrado en imágenes. Història de Barcelona reproduce una fotografía de Carlos Pérez de Rozas atribuida al Arxiu Fotogràfic de Barcelona. La imagen muestra la expectación que despertó el caso. Puedes situar allí el episodio, aunque no hay base para afirmar que el interior se conserve como entonces.

La leyenda de Rocafort empieza con una cámara de seguridad: en la pantalla aparece alguien caminando por el andén, aunque la estación debería estar vacía. Al bajar a comprobarlo, no hay nadie. Así se cuentan las apariciones que dieron fama a esta parada.
Rocafort abrió en 1926, en el primer tramo del Metro Transversal, origen de la actual línea 1. Durante la Guerra Civil sirvió como refugio antiaéreo. Después, sus andenes se llenaron de relatos sobre figuras nocturnas, trabajadores que supuestamente evitaban la estación y el espíritu de un niño con una pelota.
Betevé recogió esta última historia a partir del relato de un guía; RAC1 también difundió versiones paranormales. Son testimonios sobre la circulación de la leyenda. También se repite que Rocafort concentra muchos suicidios, pero las versiones consultadas no aportan estadísticas. TMB dijo a Time Out que esa fama carecía de fundamento.
La película Estación Rocafort, estrenada en 2024, llevó estas historias al cine. Su guionista explicó que partió de leyendas y relatos de trabajadores del metro. Hoy la estación sigue funcionando bajo la Gran Via. Basta mirar un andén vacío para entender por qué estos relatos inquietan.
Si te interesa seguir explorando las leyendas de Barcelona, en nuestro tour Mitos y Leyendas recorremos el centro histórico y hablamos de la peste, la Inquisición y las historias que siguen ligadas a sus calles. Consulta las próximas fechas en la web de Entrespacios.






La Modelo fue la prisión más simbólica de Barcelona durante más de un siglo. Su diseño panóptico, los presos políticos del franquismo y su transformación en espacio de memoria.

El Hospital de Sant Pau de Barcelona es Patrimonio de la Humanidad. Su historia va desde el hospital gótico del Raval donde murió Gaudí hasta el modernismo de Domènech i Montaner.

A finales del siglo XIX Barcelona fue conocida como la ciudad de las bombas por los atentados anarquistas. Por qué Gaudí esculpió una Bomba Orsini en la Sagrada Familia.

Gaudí esculpió una bomba Orsini en la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia. Es su crítica a la violencia anarquista que sacudió Barcelona en el siglo XIX.

Sant Pau del Camp es la iglesia románica más antigua de Barcelona. Fue arrasada por Almanzor en 985 y sigue en pie en el Raval. Su historia, su claustro y cómo visitarla.

Gaudí esculpió una bomba Orsini en la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia. Es su crítica a la violencia anarquista que sacudió Barcelona en el siglo XIX.

Explora la historia de marginalidad y caridad en el Raval, donde conventos, hospitales y casas de asistencia marcaron siglos de vida social en Barcelona.

Barcelona se llama Ciudad Condal por los condes que la gobernaron desde el siglo IX. De frontera carolingia a capital de la Corona de Aragón: la historia medieval de la ciudad.

Vive la arquitectura de Barcelona con todos los sentidos.

5 lugares terroríficos de Barcelona: la Vampira del Raval, los exorcismos de Verdaguer, los frailes del Liceu y los fantasmas de Rocafort.

Descubre qué ver en el Barrio Gótico de Barcelona con una ruta con audioguía gratis: recorrido por libre y a tu ritmo.
Usamos cookies para que la web funcione bien, se cargue rápido y podamos mostrarte contenido que te interese. ¿Nos das el OK? Puedes ajustar las opciones cuando quieras.