Blog de historia de barcelona

La Criolla: sexo, travestismo y transgresión en el Barrio Chino

Durante buena parte del siglo XX, el Barrio Chino de Barcelona fue sinónimo de cabarets, prostitución, drogas y una vida nocturna que atrajo a marineros, artistas y curiosos de toda Europa. Su fama fue tan grande que, todavía hoy, muchas personas utilizan ese nombre para referirse a todo el Raval, aunque en realidad solo designaba una pequeña parte del barrio.

Pero ¿de dónde surgió el Barrio Chino? ¿Quién le puso ese nombre y por qué? En este artículo recorreremos la historia de este rincón de Barcelona y de La Criolla, el cabaret más famoso y transgresor del barrio, para descubrir cómo un antiguo arrabal de conventos y fábricas terminó convirtiéndose en uno de los escenarios más singulares de la vida nocturna barcelonesa.

Arxiu Municipal de Barcelona

El Raval antes del mito: conventos, fábricas y marginalidad

El «Barrio Chino» no surgió de la nada. Era parte de un barrio mucho más amplio y con siglos de historia: el Raval. Durante la Edad Media y la Edad Moderna, fue tierra de conventos, hospitales y casas de asistencia. Allí se instalaron órdenes religiosas que atendían a los más necesitados, fuera de las murallas de la ciudad, convirtiendo el barrio en el principal espacio de acogida y asistencia social de Barcelona.

Con la industrialización del siglo XIX, el Raval vivió una transformación radical: fábricas, talleres y viviendas obreras ocuparon el espacio de los conventos. Se convirtió en el corazón industrial de la ciudad, atrayendo a miles de trabajadores que llegaron desde otros puntos de España en busca de empleo. Era un barrio denso, ruidoso y trabajador, marcado por el esfuerzo y la supervivencia.

Pero al llegar el siglo XX, ese tejido obrero empezó a deshilacharse. Las fábricas se desplazaron a otras zonas de Barcelona y el vacío que dejaron fue ocupado por otra industria: la del entretenimiento. En esa transición surgió el llamado «Barrio Chino», que no era todo el Raval, sino su parte baja, muy próxima al puerto, una zona frecuentada por marineros, trabajadores, artistas y buscavidas.

Allí proliferaron tabernas, cabarets y prostíbulos que convirtieron este rincón de la ciudad en el epicentro de la vida nocturna barcelonesa durante las décadas de 1920 y 1930. Es decir, el entretenimiento para los visitantes más incautos… y también para los barceloneses que buscaban una noche sin límites.

Arxiu Municipal de Barcelona

¿Por qué se llama Barrio Chino?

Pese a su nombre, el Barrio Chino nunca fue un barrio chino. El nombre fue acuñado en 1925 por el periodista y dramaturgo Francisco Madrid, considerado uno de los pioneros del periodismo de investigación en España.

En aquella época, la parte baja del Raval era conocida administrativamente como el Distrito V. Fascinado por la vida nocturna y los bajos fondos de esta zona, Francisco Madrid recorrió sus calles para escribir una serie de crónicas tituladas Los bajos fondos de Barcelona. Fue en la primera de ellas, al describir el ambiente del barrio y uno de sus locales más populares, La Mina, cuando escribió que era «la gran taberna del Barrio Chino». Esa es la primera vez que aparece documentado este nombre.

La comparación no era casual. En ciudades como Nueva York o Buenos Aires, los Chinatowns se asociaban en el imaginario de la época con barrios de intensa vida nocturna, prostitución, juego y consumo de opio. Francisco Madrid utilizó esa imagen como una metáfora para describir el ambiente del Distrito V, no porque hubiera población china, sino por el carácter transgresor y marginal que atribuía a aquella parte del Raval.

El término tuvo un éxito inmediato. La prensa, la literatura y la propia ciudadanía comenzaron a utilizarlo hasta el punto de que acabó eclipsando el nombre del barrio. Con el tiempo, mucha gente empezó a llamar «Barrio Chino» a todo el Raval, cuando en realidad el apodo solo hacía referencia a su parte más cercana al puerto.

Guías gratis en PDF

La Criolla: el cabaret más transgresor de Barcelona

De todos los locales del llamado Barrio Chino, La Criolla fue, sin duda, el más famoso. Abrió sus puertas en 1925, en el número 10 de la calle Cid, y como tantos otros establecimientos de la zona, al principio era frecuentado por marineros, prostitutas y vecinos del barrio. Sin embargo, todo cambió con la llegada de la Exposición Internacional de 1929, cuando sus propietarios decidieron reformarlo por completo para convertirlo en uno de los grandes reclamos de la noche barcelonesa.

La sala se decoró con motivos tropicales, se construyeron palcos para la clientela más acomodada e incluso se instalaron juegos de agua diseñados por Carles Buïgas, el ingeniero que pocos años después crearía la Fuente Mágica de Montjuïc. La música sonaba en directo y la orquesta interpretaba las piezas a un ritmo mucho más rápido de lo habitual, contribuyendo a crear un ambiente frenético que muchos visitantes describieron como una experiencia única.

Pero lo que realmente convirtió a La Criolla en una leyenda no fue su decoración, sino la libertad que se respiraba entre sus paredes. En una Barcelona profundamente conservadora, era uno de los pocos lugares donde la homosexualidad, el transformismo y otras formas de expresión de género encontraban cierta visibilidad, aunque siguieran siendo conductas duramente perseguidas y estigmatizadas fuera de allí. De hecho, el local era frecuentado por quienes entonces eran conocidos como «invertidos», un término peyorativo utilizado en la época para referirse, entre otros, a hombres que se travestían.

El transformismo formaba parte habitual de los espectáculos e incluso llegaron a celebrarse concursos para elegir a la «Miss Barrio Chino». Conviene hacer, sin embargo, un matiz importante: en muchos casos el travestismo no respondía a una elección libre, sino a una estrategia de supervivencia. Algunos hombres que ejercían la prostitución se vestían de mujer para ocultar el carácter homoerótico de estos encuentros en una sociedad que los condenaba duramente.

Lo más sorprendente es que en La Criolla se mezclaban todas las clases sociales. Según el periodista Paco Villar, uno de sus mayores estudiosos, allí coincidían delincuentes y aristócratas, intelectuales, anarquistas, burgueses y turistas. Todos atraídos por el magnetismo de un lugar donde el espectáculo, la transgresión y la vida nocturna convivían como en ningún otro rincón de la ciudad.

Arxiu Municipal de Barcelona

¿Qué pasó con el Barrio Chino? El declive y la desaparición

Como todo mito, La Criolla también tuvo su final. A mediados de los años 30, el local entró en decadencia. Su fórmula dejó de ser novedosa, y el ambiente se volvió cada vez más turbio. El crimen organizado había tomado el control de la zona, y el cabaret terminó salpicado por la violencia. Su encargado, José Márquez Soria, fue asesinado en circunstancias oscuras.

El estallido de la Guerra Civil en 1936 acabó por cerrar el telón. Muchos locales de ocio fueron clausurados por los anarquistas, que consideraban que representaban valores burgueses. Y en 1938, una bomba lanzada por la aviación italiana destruyó parte del edificio de La Criolla. Fue el golpe definitivo.

Después vendría la posguerra y una dictadura profundamente moralista, que se encargó de borrar cualquier rastro del pasado reciente. El mito del Barrio Chino fue silenciado, y la parte baja del Raval entró en una nueva etapa de marginación… pero sin cabarets ni neones.

Hoy, aunque no queda rastro físico de La Criolla ni de la mayoría de aquellos locales, su memoria resiste en libros, crónicas y en las calles de ese Raval bajo que aún guarda algo del espíritu transgresor de otros tiempos.

Y si toda esta historia te ha despertado la curiosidad, recuerda que organizamos un tour por el Raval en el que ponemos en contexto la evolución de uno de los barrios más incomprendidos de Barcelona, desde sus orígenes medievales hasta el nacimiento del mítico Barrio Chino.

Arxiu Municipal de Barcelona

Guías gratis en PDF

¿Sabías que también hacemos tours?

Mis Blogs Favoritos:

Canal de YouTube:

También te podría interesar:

  • Todos
  • Actualidad
  • Antoni Gaudí
  • Barcelona Medieval
  • Barcelona Moderna
  • Barcelona Modernista
  • Barcelona Romana
  • Barceloneta
  • Barrio Gótico
  • Born
  • Casas Modernistas
  • Eixample
  • El Born
  • El Raval
  • Guerra Civil
  • Historias y Curiosidades
  • HSF
  • Iglesias
  • La Rambla
  • Montjuïc
  • Monumentos
  • Mujeres de Barcelona
  • Museos
  • Origenes
  • Planes Culturales
  • Sagrada Familia
  • Tips Para Visitantes
  • Tour